¿Qué es la Diafreo?









Aunque tienes los mismos huesos y músculos que el resto de las personas, la forma de tu cuerpo es única. Habla de tu historia y de tu actitud ante la vida, actitud desarrollada durante tu crecimiento para adaptarte a tu familia y al mundo. Mediante esta adaptación, seguro que has inhibido ciertas expresiones emocionales y partes de tu identidad creando mecanismos de defensa que ahora además de modelar tu cuerpo, te hacen repetir patrones de respuesta que quieres cambiar y no puedes, porque están automatizados e inconscientes. Es así como con las tensiones musculares aíslas  emociones que no quieres sentir, inhibes tu espontaneidad y creatividad y te vas desconectando de tí mismo/a.




Un proceso de Diafreo es un viaje a través de estiramientos de las cadenas musculares, masajes, liberación de la respiración, conciencia corporal precisa y profunda y expresión de las emociones donde podrás deshacer los nudos que la vida ha escrito en tu cuerpo para poder moverte más armónicamente y responder ante la vida de una manera más efectiva y espontánea. Sintiendo  la conexión profunda entre cuerpo, emociones, mente y espacio interno podrás sentirte uno/ con la Vida.




Françoise Mézières. La revolucionaria.




El trabajo en Diafreo se basa en los principios de fisiología muscular establecidos por la fisioterapeuta francesa Françoise Mézières (profesora de la escuela de fisioterapia de París sobre la década de los años 40).
Según su método, llamado Método Mézières, la musculatura actúa en cadena. La más importante es la cadena posterior, que va del cráneo a los pies, con su prolongación en la cadena interna. También la cadena lateral, descrita en Diafreo, obedece a las mismas características, que serían el que estas cadenas se encuentran crónicamente acortadas y en tensión hipertónica, ya que en nuestros movimientos cotidianos, siempre se usan en acortamiento y nunca en estiramiento. Y de este modo el conjunto que forman se va acortando a lo largo de nuestra vida, acelerándose en traumas físicos y procesos degenerativos.
Esta cadena va a intentar mantener siempre su longitud, y para evitar el estiramiento de un músculo, el resto de la cadena será arrastrada, provocando lo que se llaman compensaciones, en forma de rotaciones, latero flexiones, cifosis y lordosis. En Diafreo siguiendo el método Mézières, se van a intentar evitar estas compensaciones para así conseguir estirar realmente los músculos para que cedan su tensión.
Las teorías de Mézières nunca han podido ser contradichas y se pueden demostrar sobre cualquier persona, aunque su método ha sido siempre adulterado, tecnificado y marginado, ya que contradice los principios sobre el funcionamiento muscular predominante en la medicina, fisioterapia, gimnasia y métodos alternativos, ya que su visión global del cuerpo se opone al pensamiento lineal en el que nos hemos formado todos.
Hay que recordar que para Mézières estos procesos de acortamiento eran puramente físicos.




La historia de nuestra vida da forma a nuestro cuerpo.

En Diafreo la experiencia demuestra que estos procesos de acortamiento y contracción también se deben a los procesos de adaptación al entorno y traumas psíquicos, ya que bloqueando ciertas partes, sobrevives, pero acabas con la capacidad de respuesta inhibida., ya que las emociones se expresan con los músculos, y las bloqueas tensando estos músculos, para no dejar salir algo que has interiorizado como peligroso. La inhibición muscular es tu sistema de defensa de experiencias traumáticas, así como de experiencias de dolor físico (accidentes, caídas...), y estas tensiones se organizan siempre siguiendo el trayecto de las cadenas descritas por Mézières, manteniéndose por la tensión muscular y el bloqueo de la respiración, configurando la forma de tu cuerpo y tu carácter. Además con la actitud corporal participas de la comunicación no verbal, que siempre está activa, aunque sea de manera inconsciente.




El dolor oculto.
Esta organización muscular, que en su momento te sirvió como sistema de defensa con resultados efectivos, a la larga, te aleja del eje de tu cuerpo y  hace que te percibas menos a tí mismo/a, afectando al equilibrio corporal y psíquico. Pasado un tiempo puede aparecer un dolor en otro punto de la cadena, siendo la consecuencia de un dolor olvidado del que tu cuerpo huyó en ese momento.
Mediante el trabajo en Diafreo, al actuar sobre los síntomas actuales, se puede llegar a este antiguo dolor que Mézières llamó “el dolor oculto” y que pudo ser el origen de toda la cadena de compensaciones. Para la Diafreo este dolor no es sólo físico, sino que tiene también un origen psíquico.




La forma condiciona la función.

Una forma armónica del cuerpo está pensada por la naturaleza para que todos los órganos y sistemas tengan su espacio, y para que podamos tener una respuesta adecuada al flujo de información que nos llega a través de los sentidos y de nuestros propios sentimientos y emociones. Si la forma cambia debido a las tensiones, el conjunto queda dañado y esto influye en todos los sistemas vitales. Por ejemplo, mucha tensión muscular en cualquier parte del cuerpo, además de impedir una buena irrigación de algún órgano, provocando patologías que no serán relacionadas con la estructura muscular ni psíquica, se manifestará en desvíos del eje y desgastando por ejemplo, un cartílago o provocando una hernia discal (entre otras cosas).
Todos los sistemas (visceral, muscular, esquelético, circulatorio, hormonal y energético) pueden ser afectados por esta tensión muscular crónica, provocando menor irrigación cerebral y la disminución de la oxigenación del cuerpo.
Desde la Diafreo no se diagnostica ni se tratan los síntomas o enfermedades concretas, pero vemos a menudo como recobrando la forma armoniosa del cuerpo, todos los sistemas que estaban comprimidos o desplazados recuperan mejor sus funciones.




Escuela Malén Cirerol




La Diafreo fue creada en un principio por Malén Cirerol y Linda Jent que después tomaron diferentes caminos. Malén Cirerol, mi maestra, fue alumna de Mézières y absorbió e integró los principios de su método con gran capacidad y una visión inteligente y perspicaz. Sin dejar en ningún momento de ser fiel a estos principios fisiológicos, tuvo la capacidad de ver más allá, dándose cuenta de cómo este método tocaba las estructuras emocionales de la persona, y sin dejar de estudiar, interrogarse, buscar las formas cada vez más efectivas y amorosas de acompañar los procesos, fue bebiendo de diferentes corrientes hasta acabar perfilando lo que es hoy en día la Diafreo Línea Malén (o línea M). Su capacidad para empatizar con la historia emocional y subconsciente de las personas y su mente científica y abierta han sido claves para sostener la complejidad de este método. Actualmente aún imparte formaciones y lleva grupos de supervisión de terapeutas.




La Diafreo línea M. bebe en mayor o menor medida de estas fuentes:
  • Françoise Mézières y el método que lleva su nombre
  • Thérèse Bertherat y la antigimnasia
  • Wilhem Reich y Alexander Lowen para la teoría coraza muscular y patrones de represión de la sexualidad entendida como energía vital
  • Carl Rogers y la terapia humanista
  • Alice Miller y el Psicoanálisis


Y aún así, no es sólo un remix de todas ellas, sino un camino real y muy cuidado de deshacer la coraza a través del estiramiento de las cadenas, de evitar las compensaciones físicas (que son huídas emocionales inconscientes fijadas en la musculatura) sostenidas a través de un acompañamiento empático, presente y libre de juicios que te apoyará para que puedas ir expresando todo aquello que no pudiste expresar y quedó inhibido dentro de ti, para cambiar el patrón que quedó fijado. Pudiendo así habitarte energéticamente y conectar con tu parte de luz, de Espacio Interno, de conexión profunda contigo, que te ayudará a confiar y recuperarte.