miércoles, 21 de mayo de 2014

LA CERRADA, PARA EL POSTPARTO Y PARA CERRAR PROCESOS



La cerrada es una práctica que proviene de las parteras mexicanas. Ellas lo utilizan sobre todo en el posparto para ‘cerrar’ la apertura –física, emocional, mental y espiritual- que ha experimentado la mujer después de dar a luz. También se utiliza tras un aborto, una separación, una enfermedad o un proceso o etapa de la vida que quiera ser concluido o cerrado.

Se facilita en un entorno íntimo y sagrado por dos mujeres experimentadas, quienes tendrán muy presente el momento vital de la mujer y sus límites así como la intención y el propósito a cerrar.

La cerrada es como un abrazo contenedor alrededor de todo el cuerpo que nos ayuda a liberar el dolor y recuperar nuestro centro, facilitando la integración de la experiencia.

Te ofrecemos esta práctica ancestral y ritual (que tiene una duración entre una y dos horas) en tu casa o en nuestro centro de terapias. Si deseas más información Ponte en contacto con nosotras.

Mònica Manso Benedicto: Doula y Mentora de Birthing from Within. Terapeuta Gestalt y PNL Coach especializada en gestación, parto y posparto. Con más de 8 años de experiencia acompañando a mujeres en procesos vitales. monica@maternidadconsciente.com.

Carolina Izquierdo Amaruch: Diafroterapeuta, Antropóloga y Maestra. Moon Mother. Especializada en el acompañamiento a la mujer y sus procesos vitales. Facilitadora de talleres de conciencia del Útero para mujeres.
carolizquierdo3@gmail.com.
Con especial agradecimiento a Laura Soriano, que nos hizo las maravillosas fotos, y ni se notó que estaba.  

miércoles, 14 de mayo de 2014

¡DIAFREO Y VACACIONES! Seminario Lúdico-Terapéutico. III Edición



"El objetivo de la Diafreo es que las personas se reconcilien consigo mismas. Vivimos en una sociedad de la imagen, narcisista, desconectada de las sensaciones internas. Y uno@ a de reencontrarse con su ser más profundo, para ser lo que es, no lo que le toca ser"


Hola Querid@s.
Nuevamente os queremos invitar al Seminario Lúdico-Terapéutico de Diafreo que tendrá lugar este verano.
Estamos muy contentas con los resultados del año pasado,  y tenemos mucha ilusión por volver a encontrarnos.
Este seminario es una oportunidad para entrar en contacto con un@ mismo@ y con la naturaleza. Con el propio cuerpo (a la vez que lo liberamos de sus bloqueos), con las emociones (dándonos permiso de vivirlas y expresarlas), con lo energético (dejando pasar y circular la energía, visualizando) y con el espacio interno. A la vez que compartimos con el grupo y disfrutamos de las vacaciones en un entorno natural precioso.
En el tiempo libre se puede ir a la piscina, a pasear, a meditar en el laberinto o lo que se os ocurra.

Aquí tenéis toda la información del evento que también podéis encontrar en los archivos adjuntos.

El seminario lúdico-terapéutico es una oportunidad de disfrutar de unos días de vacaciones a la vez que nos damos un espacio para conectar con nosotr@s mism@s, compartiendo la experiencia con otras personas.

Para ello usaremos la herramienta de los grupos de Diafreo, utilizando diversas líneas de trabajo basadas en la experiencia de cada terapeuta.


Se propondrán trabajos de conciencia corporal, estiramientos de la cadena muscular, movimientos y expresión emocional, elaboración y armonización energética.


Nuestra intención es ofrecer un espacio en el que combinar todo este trabajo con dinámicas lúdicas y algo de tiempo libre para disfrutar de l@s compañer@s y del entorno.


El hecho de poder unir todo esto en una convivencia de varios días en un medio natural amplifica el proceso y nos ayuda a integrar el trabajo y disfrutarlo.




INFORMACIÓN:


Fechas:
1-2-3-4 de agosto
Desde el Viernes a las 10 hasta el Lunes a las 18h

Inversion
:
220 € + Precio de la estancia: 147 € pensión completa.


INFORMACIÓN y PROGRAMA

1-2-3-4 de agosto
Viernes 10h - Lunes 18h00
*Comenzamos todos los días

después
de desayunar  con un grupo de Diafreo  de 4 horas donde tener tiempo y espacio para soltar tensiones, crear conexiones sinapticas, descansar, renovar la energía, compartir, expresarnos...

*14h30 Comida y luego tiempo libre para ir a la piscina, pasear, descansar...

*18h00 Volvemos para encontrarnos para trabajar con otras herramientas complementarias a la Diafreo: 
 
CNV (comunicación noViolenta), dinámicas de empatia, juicios, sentimientos, necesidades, resolución de conflictos
​ Conciencia de la Pelvis y la Sexualidad por medio de movimientos reichianos, masajes y prácticas para activar y energetizar los primeros chacras
Prácticas de Visión Natural aplicadas a la Diafreo​
.

Inscripciones:

Dado que el número de participantes es limitado a doce, para garantizar la reserva de plaza es imprescindible la inscripción telefónica o vía mail y el pago de un depósito de 50 € que se descontará del taller. En caso de cancelación este importe será reembolsable únicamente hasta el 31 de Mayo.

El pago de la reserva se hará mediante transferencia bancaria. Poneos en contacto con nosotras para que os facilitemos el número de cuenta.

Para más información y matricula contactar:


Carolina Izquierdo 69118537 carolizquierdo3@gmail.com

 Elena Benítez Tel: 653 596 833 elena_diafreo@yahoo.es



¿Dónde?
En la Plana, un espacio en plena naturaleza, cerca de Manresa.
La Plana


Qué traer:
Libreta y boligrafo
Traer ropa cómoda y algo de abrigo para el fresco de la mañana y la noche.

Calcetines para estar en la sala descalz@s.
Toallas para baño y piscina
Ropa para bailar, celebrar.



¡Esperando compartir esta experiencia de la Diafreo con vosotr@s!,

Carol y Elena

jueves, 3 de abril de 2014

CICLO DE TALLERES DIAFREO Y MUJER

DISFRUTA DE TU CUERPO, TU SEXUALIDAD, TUS EMOCIONES






14 de junio. Wilhem Reich y la función del Orgasmo. Expresión a través de las manos y el tocar. El dar y el recibir. La sensualidad compartida.Trabajo con el huevo de Jade.



Este es un espacio donde liberar las tensiones profundas y crónicas, conocer lugares ignorados o bloqueados de nuestra geografía corporal, energética y emocional. También para deshacer las corazas, resultado de la represión y así, EMPODERARNOS. 


Nos encontraremos una vez al mes, durante 4 horas y media, en sábado, en las cuales iremos desarrollando diferentes propuestas relacionadas con la salud física y emocional de las mujeres. Tomando como partida y base el trabajo corporal en las primeras dos horas, 
usaremos las dos horas siguientes para las
 propuestas
 , siempre
 desde esta conexión profunda y precisa que nos brinda el método Diafreo.


Los grupos de Diafreo constan de:

Trabajos de Conciencia Corporal
Estiramientos de las cadenas musculares
Desbloqueo de la pelvis
Automasajes
Movimientos de Expresión Emocional
Conexión con el subconsciente a través de imágenes y conexión con el Espacio Interno

Las otras propuestas las iremos desarrollando en cada encuentro.

(las fechas están sujetas a posibles cambios dependiendo 
de
 la disponibilidad de la sala)

15 de Febrero: 
Cómo funciona el ciclo menstrual. Rueda sobre la primera menstruación. 



22 de Marzo:
Liberación del músculo pectoral, su relación con los problemas mamarios. Masaje de los pechos según el Tao de la Mujer.



12 de Abril: 
Despertar las sensaciones del suelo pélvico, conocerlo y sentirlo. Conocer el músculo psoas y su implicación en la salud de nuestra pelvis. Sentir el útero utilizando la musculatura.


10 de Mayo: (este día el trabajo será por la mañana de 10 a 15)
Autoconocimiento (aprenderemos a utilizar el espéculo para vernos el cuello del Útero). Anatomía del Útero. Masaje del útero.


14 de Junio: 
Expresión a través de las manos y el tocar. El dar y el recibir. La sensualidad compartida.Trabajo con el huevo de Jade.


Julio: 
Habrá un encuentro de todo un día de profundización y balance sobre el proceso vivido. Fecha a determinar.


Horarios: 
Sábado, de 15 a 20 (habrá media hora de descanso en la que traeremos piscolabis para compartir)

Precio: 
45 euros cada encuentro (no dejéis de venir por problemas económicos, contáctame e intentamos buscar una solución)


Inscripción:
Para inscribirse a los talleres habrá que hacer un ingreso de 10 euros al número de cuenta que te facilitaré cuando me contactes. Para que se te guarde la plaza de un taller a otro habrá que hacer el aporte de 10 euros en el taller anterior. Este importe te será devuelto en caso de anulación con más de una semana del día del taller.



IMPORTANTE


Estos talleres se pueden hacer sueltos, aunque al ser un trabajo gradual, lo aprovecharéis más si asistís a todos los encuentros.

Asimismo las mujeres que decidan venir a todos los encuentros tendrán prioridad de plaza. Es un grupo reducido, de 8 mujeres. 






ADVERTENCIA: EN CASO DE PROBLEMAS LUMBARES PONEOS EN CONTACTO CONMIGO Y VALORAREMOS SI ES CONVENIENTE LA PARTICIPACIÓN EN LOS TALLERES. 





Carolina Izquierdo Amaruch
Diafreoterapeuta.
691185347


Imágenes integradas 1

miércoles, 26 de marzo de 2014

Cómo relajar las ingles y la cabeza del fémur




¿Te duelen las ingles? ¿Las dos? ¿Una más que otra? Si eres mujer, ¿parece dolor de ovarios? ¿es en una zona más amplia?

Probablemente tengas tenso el músculo psoas, y aductores, entre otros. Te propongo una manera sencilla de ir relajando estos músculos, y aunque lo más efectivo es un masaje y estiramientos, por lo menos así podrás comprobar si es realmente ahí donde está tenso, y si es fácil para ti o difícil relajarlo.

Ponte cómoda o cómodo, tumbado boca arriba en un suelo más o menos duro, o en una esterilla en el suelo. Sin cojín bajo la cabeza, a ser posible (si se te clava el hueso puedes acolchar con algo, o si se te hunde mucho la nuca entonces si, pon un cojín).

Coloca un buen volumen bajo tus rodillas o más arriba, bajo los muslos, lo que te sea más cómodo.

Comienza respirando hacia la pelvis. Cuando sacas el aire, envíalo hacia tu pelvis desde el interior. Elige uno de tus dos lados y lleva la rodilla sobre el pecho, poniendo tus manos una encima de la otra, y las dos encima de las rodillas (los dedos estarán mirando hacia el pie).

Ahora, estira tus brazos del todo alejando lo máximo posible el muslo del vientre. Una vez así, se trata de ir a mover la pierna haciendo círculos MUY DESPACIO, comprobando que la pierna está suelta en todo momento y que son LAS MANOS las que guían el movimiento. Esto parece fácil pero hay que ir muy despacio para comprobarlo, si no, es probable que sea el psoas el que lo hace y no nos demos ni cuenta. Intenta engañar a tu pierna cambiando el sentido de los círculos o moviendo a diferentes ritmos.

Puedes imaginar la cabeza del fémur rodando dentro del hueco en la cadera (mira imágenes para poder visualizar más fácilmente). Quizá te sirva imaginar que se hace espacio entre un hueso y el otro, o que hay aceite y deslizan, o cualquier otra visualización que te ayude.

No te olvides de RESPIRAR. Saca todo el aire suavemente con la garganta abierta, e imagina que envías el aire al psoas, tratando de soltar el peso de la pierna. Tómate tiempo para inspirar sin esfuerzo.

Visualiza las inserciones del aductor en el hueso del pubis y trata de relajar justo ahí (mira primero una imagen).

Afloja esfínteres, no tenses el ano ni la vagina.

TÓMATE TIEMPO Y ESPACIO PARA SOLTAR.

Puedes estar un rato así, y luego dejar suavemente la pierna en el cojín. Siente los dos lados y quédate respirando, visualizando que llevas energía a ese lado de la pelvis.

Puedes sacar voz si te pide el cuerpo expresarte.

Después puedes hacer el otro lado.

Si te apetece puedes acabar masajeando tu vientre con aceite y poniendo especial intención y amor en las ingles.

Cuando acabes, no olvides para levantarte, llevar suavemente las rodillas de nuevo al pecho y rodar sobre un lado. Después ayúdate de las manos.

Si el dolor es intenso, consulta un especialista.

Puedes conocer curiosidades sobre el psoas  en este interesante texto

PSOAS MÚSCULO DEL ALMA



Carolina Izquierdo Amaruch
   carolizquierdo3@gmail.com


miércoles, 5 de marzo de 2014

EL SUBSUELO DE LA MAMA, LO QUE SE SUELE OLVIDAR



La mama reposa casi enteramente sobre un gran músculo, el Gran Pectoral, algo que, sorprendentemente, rara vez se tiene en cuenta al hablar de ella.

Sin embargo, prácticamente toda la inervación, la circulación y el drenaje linfático que reciben las mamas, atraviesan o están en relación directa con este músculo. Mirado desde una óptica dinámica, éste es un dato muy importante. Según sea el estado del Pectoral- de contracción y tensión, o bien de fl exibilidad y relajación-, estos sistemas estarán más o menos comprimidos, y su función condicionada.

El Pectoral está tenso, hipertrofi ado o excesivamente fi broso, en un porcentaje altísimo de personas. Y tanto la atrofi a como la hipertrofi a acortan sus fi bras. El músculo se encoje pero no los sistemas del entorno lo que provoca presiones y acodamientos en ellos.

¿Por qué se contrae el Pectoral?

Las contracciones crónicas son las que, a la larga, afectan a los órganos de la zona y pueden ser de origen muy diverso. El músculo pectoral, por sus inserciones comunes con el gran dorsal, se contrae y encoge paulatinamente a lo largo de la vida, junto con la cadena posterior de la espalda. Sin embargo, este proceso puede intensifi carse por motivos diversos. Pueden ser razones accidentales, profesionales o modos de vida, como amas de casa que deben levantar muchos pesos, mujeres que trabajan en el campo. O pueden ser hipertrofi ados sistemáticamente mediante ejercicios de gimnasia que son cada vez más practicados y publicitados como garantía de salud.



Las tensiones de nuestro cuerpo tienen también otro lenguaje


Las contracciones musculares nos hablan también de nuestras tensiones psíquicas, de nuestros bloqueos emocionales, del estrés en que vivimos. Por ejemplo, apretar los Pectorales acercando los hombros, es una postura que puede tener que ver con el miedo y la infravaloración.

Por otra parte, una actitud corporal fi jada a lo largo de la vida con gran tensión y acortamiento de los Pectorales puede hablarnos también de alerta continua, de contención, de voluntarismo.

Los músculos también se contraen para materializar el rechazo que podamos tener con una parte de nuestro cuerpo. De esta forma presionan terminaciones nerviosas atenuando la información y la sensibilidad, ayudándonos a establecer una cierta distancia con ella. Disminuye así su presencia en nuestro esquema corporal, hecho que se traduce también en un aislamiento energético.

Con la cantidad de signifi cados que tienen las mamas para una mujer, no es de extrañar que muchas tengan una relación hostil o de rechazo con ellas.

Estas actitudes pueden ser fruto de experiencias traumáticas, de una transmisión negativa de la feminidad, de desinformaciones y miedos. De complejos y descontentos provocados por el uso y abuso de la imagen erótica de la mujer en los medios, estableciendo un canon de belleza al que se supone deberíamos aspirar.

El rechazo se puede establecer también cuando las mamas han sido fuente de sufrimiento sexual, emocional y puede acrecentarse más aún si enferman. Tener una buena irrigación, un buen drenaje, facilitando la eliminación de toxinas mediante un pectoral fl exible es, sin duda, un elemento preventivo importante; y recuperar un buen equilibrio de la zona debería ser tenido en cuenta tanto como coadyuvante de cualquier tratamiento, una vez establecida la patología, como para la recuperación de la máxima normalidad posible después de una intervención.

Eliminar la presión sobre estos vasos sanguíneos, sobre el sistema linfático, se logra mediante el estiramiento y la fl exibilización del músculo pectoral y de los músculos adyacentes que forman cadena con él. (Una pequeña parte de la mama reposa también sobre el Oblicuo mayor.)

Para estirar un músculo, en este caso el Pectoral, hay que ponerlo en posturas en las que sus fibras estén en su máxima longitud, evitando que este estiramiento sea compensado en otras partes del cuerpo (brazos, tórax e incluso pelvis y piernas).

ver imagen

Estirar un músculo no es lo mismo que potenciarlo


Mediante el estiramiento vamos logrando que el tejido conjuntivo (blanco) suelte su exceso de tensión y permita que la fi bra muscular, la miofi brilla (roja) se active al resistirse al estiramiento; estimulando así el conjunto del músculo, en longitud, potencia y fl exibilidad.

La mayor parte de ejercicios gimnásticos que se preconizan para, según se dice, mejorar el aspecto físico del pecho, potencian, al contrario, la contracción e hipertrofi a del músculo, lo que crea una barrera que será franqueada más difícilmente por los nervios y vasos que aportan a la mama nutrientes y oxígeno y drenan las toxinas.

Sin embargo, no solamente será importante soltar la tensión del músculo pectoral. El estiramiento despierta la conciencia de la zona y este proceso debería ir acompañado de una recuperación de la mama como parte nuestra. Permitir la sensación, permitir el fl ujo energético, signifi ca también su integración en el esquema corporal y la aceptación de su signifi cado.

Esta secuencia conlleva a veces un proceso emocional. Aparecen a menudo las causas que motivaron el bloqueo de la sensibilidad para ser comprendidas y elaboradas. Además de liberar los sistemas que alimentan la mama, de liberar los bloqueos emocionales que provocaban la tensión, es importante también buscar la forma de actuar sobre las imágenes inconscientes que tenemos de nuestro cuerpo, con las que sin darnos cuenta, mantenemos un diálogo constante con nuestro interior retroalimentando tensiones y bloqueos.









Visualización y contacto

Una buena manera de conseguirlo es mediante la visualización y el contacto. Se pueden utilizar diversos medios. Por ejemplo:

Visualizar la imagen de la salud (mirar imágenes de una mama sana) y transmitirla mediante el contacto con nuestra mano. Y, o, visualizar en cada espiración la apertura de canales internos para dejar paso a la energía; dejándola entrar suavemente como para llenar un globo.

Otra forma: estando relajada al máximo buscar en nuestro interior la imagen con la que identifi camos nuestra patología para, así, construir una visualización de transformación. Por ejemplo, identifi co mi tumor con un pedazo de hielo. Mi visualización podría consistir en imaginar un gran chorro de aire caliente que lo va disolviendo.

En las visualizaciones siempre hay que potenciar la energía propia para que la inteligencia corporal pueda resolver. Es muy importante no entrar en confl icto con nosotras mismas, con nuestro cuerpo.

Aunque es muchas veces difícil descifrar el lenguaje con que nuestro cuerpo nos habla, es potenciando el amor y el cuidado que podremos tener acceso a la misteriosa llave de la transformación.




Malén Cirerol




Si quieres conocer mi trabajo con el músculo pectoral y la sexualidad femenina, el 22 de Marzo hay un taller! puedes clickar en este enlace para más información

domingo, 2 de marzo de 2014

Entrevista a Mézières

Mézières, la revolucionaria, explica su método en una entrevista.

Increíble mujer que quiso revolucionar la fisioterapia y no fue reconocida como debería, debido a que cuestionaba los principios clásicos y muchos alternativos sobre fisiología muscular.

No os la perdáis!

Cuando acabe, clickad en la segunda parte.

sábado, 8 de febrero de 2014

¿POR DÓNDE TE DOBLEGAS?



¿Por donde te doblegas?


De qué forma nos doblegamos ante el/la otr@ , ante el mundo, ante la vida, puede leerse en nuestra actitud corporal.


Hemos vivido todas alguna vez la experiencia de, en una primera impresión, intuir muchas cosas sobre la manera de ser de una persona. Especialmente antes de que su discurso y nuestras proyecciones hayan enmascarado esta comunicación no verbal.


Comunicación que suele quedar al nivel instintivo puesto que la mayor parte de las veces no somos conscientes del por qué recibimos esta primera impresión. Por ejemplo del por qué una persona nos parece sumisa u orgullosa, o altiva, o bien nos sentimos confiadas o intimidadas.


Por descontado, también nosotras, con nuestro cuerpo transmitimos un mensaje inconsciente con el que nos comunicamos y por el que atraemos un determinado tipo de personas y de circunstancias.


Nuestra actitud corporal es la fuente de este lenguaje de inconsciente a inconsciente y tiene que ver con nuestra sensación profunda interna, puesto que contrayendo y cerrando ciertas vías o bien abriéndolas y dejando pasar, cerramos o dejamos paso a informaciones y expresiones; hecho que condiciona la percepción que tenemos de nosotras mismas y nuestra relación con el mundo.


A lo largo de la vida vamos cambiando nuestra forma de pensar pero, al permanecer escritas nuestras experiencias en el cuerpo y manteniendo el mismo código corporal, continuamos recibiendo una información sesgada y provocando en los demás el mismo tipo de reacción, por lo que acabamos encontrándonos una y otra vez ante situaciones similares.


Desde esta óptica, cambiar uno de los puntos más básico de nuestra actitud corporal puede tener una vital importancia.


En Diafreo trabajamos previamente el estiramiento y la relajación de la musculatura y los bloqueos que fijan estas actitudes; pero debido a la cantidad de información que, a partir de una pequeña toma de conciencia puede derivarse, me animo a proponeros esta experiencia.


El pliegue.


Nuestra actitud básica ante la vida, nuestros puntos de sumisión, de contención se manifiestan, en gran parte, en lo que llamo el pliegue.


Este pliegue marca en gran parte nuestra actitud corporal por lo que tiene mucho que ver con nuestro psiquismo, con nuestra actitud ante la vida y también con nuestra forma de mostrarnos y de captar el exterior.


Y también con muchos de nuestros dolores de espalda.


Este pliegue se acentúa cuando estamos muy cansadas, cuando nos enfrentamos a una situación difícil y cuando nos sometemos ante alguien o ante la vida.


Está marcado en nuestro cuerpo en la parte anterior y en un punto preciso. Este punto es diferente en cada persona, porque diferentes son las experiencias, y sus significados. Y diferente también era el nivel de maduración del sistema nervioso en el momento el en que se instauró este mecanismo defensivo.


Es relativamente fácil detectarlo.


Si quieres explorarlo te propongo colocarte sentada en el suelo con las piernas estiradas y los pies juntos.


Busca tu postura cómoda, permitiéndote arquearte hacia delante.


En esta posición, si pasas tus dedos desde el pubis hasta el cuello, encontrarás algunos pliegues que se han marcado. Habrá uno de ellos más profundo. Este es el pliegue por el que te doblegas. Este punto siempre corresponde a unas vértebras en la espalda, que están fijadas hacia atrás (en cifosis) y son más prominentes, situadas uno o dos dedos más arriba del nivel del pliegue.


Aunque será menos preciso, puedes seguir el mismo proceso sentada en una silla.


Una vez situado este pliegue más profundo, lo podrás detectar también, aunque de forma un poco más sutil, cuando te pongas en pie.


Puede estar en cualquier punto anterior del cuerpo. Los lugares más frecuentes son: justo antes del pubis, en el nivel del ombligo, del estómago, de la punta del esternón; puede ser también un hundimiento en el hueso del esternón e incluso puede situarse muy arriba en la base del cuello, al final del hueso del esternón, siendo la contrapartida de “la bola de bisonte” (7ª cervical).


También puede haber más de uno aunque siempre habrá uno más marcado.


Al andar quedará hundido y, en cierta forma, será el último punto que avanza.


Una experiencia.


1.- Por lo tanto después de haber detectado donde lo sitúas, lo que te propongo es ponerte de pie y acentuarlo. Exagéralo para poder descubrir su significado. Respira, anda, con el pliegue bien marcado intentando percibir tu sentimiento, tu expresión.


¿Qué significa para ti doblegarte en este punto?


2.- La segunda propuesta es aprender a abrirlo.


Para ello te propongo sentarte en una silla apoyando bien la parte posterior de las nalgas para evitar compensar excesivamente en la zona lumbar; una vez sentada, busca la forma de enderezar tu cuerpo, no como siempre, sino a partir de la apertura del pliegue.


Para ello, al coger el aire, en la inspiración, endereza el cuerpo desplegándolo como un abanico, o un acordeón abriendo especialmente el pliegue. Hundiendo tus dedos en él podrás darte cuenta si realmente lo abres.


Al expulsar el aire, en la espiración, hay que mantener el pliegue abierto. No volver a plegarlo, sino soltarlo hacia delante como si abrieras unas compuertas o una flor. Sin tensión. Sin forzar.


Puesto que éste es uno de nuestros puntos de defensa más importante no será tarea muy fácil lograrlo. La musculatura, que se habrá acortado y contraído para fijar la postura, se resistirá a soltar su tensión. Y aparecerán, tanto al nivel físico como emocional, lo que llamamos resistencias, que se manifestarán mediante compensaciones, con un intento del cuerpo para recuperar la tensión en otro sitio.


El principal punto que hay que observar es el apoyo de las nalgas: los ísquiones (huesos en las nalgas) no deben perder el contacto con la silla. Las piernas no deben separarse.


No hay que enderezarse al precio de tensión. Enderézate como si lo hicieras a cámara lenta. No debe haber tensión en los hombros, ni en el cuello, ni en la cara. Se abre el pliegue en la inspiración y se mantiene abierto soltando toda la tensión posible en la espiración.


Sabremos que hemos abierto realmente el pliegue, y no el lugar más fácil, cuando las vértebras de la espalda que le corresponden, (que estaban fijadas hacia atrás) también se hayan movido, metiéndose hacia dentro.


Una vez encontrado el movimiento ya puedes ponerte de pie.


Te propongo por ejemplo que vuelvas a abrir el pliegue (¡cuidado que no sea al precio de contraer la zona lumbar!), y que eches a andar como si quisieras que la zona del pliegue avanzara en primer lugar. Como si un hilo sutil tirara de él para hacerte avanzar. Siempre observando la respiración.


¿Puedes hacerlo sin poner tensión en otra parte del cuerpo? (nalgas, estómago, hombros, cuello, cara…)


La observación.


- Observa primero tu sentimiento profundo


¿Qué sientes al estar, al andar, con el pliegue abierto?


¿Qué implica?


¿Por qué crees que tu cuerpo huye habitualmente de esta expresión, doblándose?


- Cierra el pliegue de nuevo, anda y siente la diferencia.


- Después mírate en el espejo con el pliegue abierto, con el pliegue cerrado:


¿Qué expresa tu cuerpo de una forma y de otra?


¿Qué transmites?


A partir de esta información observa tu vida cotidiana.


Puedes empezar por ensayar andando de forma diferente por la calle. Avanzando la zona del pliegue en primer lugar.


¿Cuándo puedes, y cuando no, ir con el pliegue abierto?


Y en tu día a día:


¿En qué situaciones, con qué personas, te resulta más fácil abrir el pliegue?


Intenta enfrentarte a aquella situación difícil salivando y con el pliegue abierto.


Todo ello te aportará mucha información, muchos datos sobre cuando y por qué te doblegas; sobre algunos de tus sentimientos escondidos.


Información de con qué personas y en qué situaciones necesitas defenderte, protegerte o esconderte y cuando, y con quien, puedes abrirte.


Si te cuesta permanecer con el pliegue abierto (siempre soltándolo hacia delante), podrás percatarte de qué actitud es la que te cuesta mantener, qué te resulta difícil expresar y quizás percibir porqué te resulta problemático.


Y también podrás darte cuenta de cómo, cambiando tu lenguaje corporal, recibes respuestas diferentes.


Abrir o no abrir este pliegue va mucho más allá de un cambio físico como podría aprender un actor en los diferentes personajes que interpreta. Nos obliga a una reflexión sobre nosotras mismas, sobre nuestros miedos, y, muchas veces, nos pone frente a una realidad que disfrazábamos. Nos da una herramienta para explorar la experiencia del cambio y puede resultar interesante observar como nos resistimos a ello.


Como todo camino hacia el cambio, hay que echarle una buena dosis de constancia y auto-tolerancia.


La forma de nuestro cuerpo y nuestras actitudes no son caprichosas. Nos ayudaron a sobrevivir psíquicamente en circunstancias difíciles. Por lo tanto transgredir estos mensajes de seguridad requiere amor, paciencia y valentía.


Malén Cirerol